Prensa Formosa
CARGANO
 
{DESTACADO_2} {DESTACADO_1} {DESTACADO_3}
{DESTACADO_4} {DESTACADO_5}
"Vergüenza" fue la palabra que el Papa Francisco utilizó en reiteradas ocasiones durante el rezo del Vía Crucis realizado en el Coliseo de Roma y al que asistieron más de 20 mil personas.


Desde un palco ubicado en el Monte Palatino, frente al Coliseo Romano, Jorge Bergoglio presidió así el rezo del Viernes Santo.

"Señor Jesús, nuestra mirada está dirigida a ti, llena de vergüenza, de arrepentimiento y de esperanza. Ante tu amor supremo, la vergüenza nos impregna por haberte dejado sufrir en soledad nuestros pecados", oró el Papa al finalizar las 14 estaciones, acompañadas por meditaciones preparadas por jóvenes en el marco del Sínodo de los Obispos sobre la Juventud.

Vergüenza "por haber huido ante la prueba", "por haber elegido a Barrabás y no a vos", el "poder", "la apariencia", "el dinero", "la mundanidad y no la eternidad", señaló.

También manifestó "la vergüenza por tantas personas, incluso algunos de tus ministros, que se dejaron engañar por la ambición y por la vana gloria perdiendo su dignidad y su primer amor"; "la vergüenza porque nuestras generaciones están dejando a los jóvenes un mundo fracturado por las divisiones y por las guerras; un mundo devorado por el egoísmo donde los jóvenes, los pequeños, los enfermos, los ancianos son marginados", lamentó.

"La vergüenza de haber perdido la vergüenza ¡Señor Jesús, danos siempre la gracia de la santa vergüenza!", rogó. Pero el Papa además habló de la esperanza: aquella de quien es capaz de "desafiar la conciencia dormida de la humanidad arriesgando sus vidas" para servir a pobres, descartados, inmigrantes.

Y el Papa defendió a su Iglesia, "hecha por pecadores" pero capaz "a pesar de los intentos de desacreditarla" de ser un "modelo de altruismo, un arca de salvedad". Y no pueden no venir a la mente los tantos ataques también internos; Bergoglio pidió a Dios de "deshacerse de la arrogancia de los miopes y de los corruptos que vieron en ti una oportunidad de sacar provecho".

Se trató de una celebración blindada, la de esta noche, con un despliegue de las fuerzas de la policía como nunca antes se vio. Nueve puntos de control con detectores de metales, muchos agentes vestidos de civil también se mezclaron entre los fieles.

En un ambiente de alerta a niveles muy altos, las celebraciones de Semana Santa con el Papa no sufrieron ningún cambio y, entre los diversos nombramientos están precisamente los de esta noche en el Coliseo, y la misa del domingo por la mañana en la plaza San Pedro, donde se ubica la máxima atención.

La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, fue una de las que le dieron la bienvenida al pontífice el Coliseo.

La desilusión, las injusticias, los fracasos, pero también el coraje, la esperanza, la solidaridad: estos fueron los temas que se repitieron además en las meditaciones.


NO HAY COMENTARIOS AUN.



Notas relacionadas


info@prensaformosa.com.ar
Visita N° 3150 | Hoy: 4 | En línea: 1
© Copyright   |   Todos los derechos reservados - 2016

Hosting, Streaming y Desarrollo Web